Localidad de Split (Splitsko-Dalmatinska)

croacia

Presentación

La belleza de Split es rotunda, indiscutible. Tanto es así que el conjunto histórico de esta ciudad situada a orillas del mar Adriático en plena costa dálmata, al sur de Croacia, fue declarado en el año 1979 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Los tesoros arquitectónicos que dan muestra de su pasado histórico fueron los especiales responsables del nombramiento. Hoy es un destino turístico muy destacado para todos aquellos que visitan Croacia. Además de sus muchos encantos, es un buen punto de partida para explorar las islas de esta parte del país, lo que la convierte en un destino muy especial para pasar las vacaciones. Por si fuera poco, Split goza de un clima privilegiado de tipo mediterráneo, de veranos calurosos y soleados e inviernos suaves y húmedos.

La localidad de Split pertenece (de mayor a menor) a la región Splitsko-Dalmatinska y a la provincia Split.

La localidad de Split cubre 63 km², tiene 209.856 habitantes (censo 2010) y una densidad de 3.331,05 habitantes por km². La altitud media es de 3 m.
El actual alcade de Split es Željko Kerum para el período 2005-2009.
El nombre francés de la localidad es Split.
La página web de Split es http://www.split.hr

Visitas destacadas

El palacio romano de Diocleciano

Es uno de los monumentos más importantes de Split, dada su antigüedad, ya que fue construido entre los siglos III y IV d.C. Fue la última residencia del emperador Diocleciano, quien lo mandó construir. Se encuentra en pleno centro de la ciudad, y es una de las visitas imprescindibles. El visitante queda sorprendido por el buen estado de conservación de este palacio, que es uno de los tesoros arquitectónicos de la ciudad. El edificio, desde un punto de vista arquitectónico, tiene estructura rectangular con torres en varias de sus fachadas, tres de las cuales están fortificadas. Además, el conjunto está amurallado lo que le confiere un aspecto militar, de fortaleza más que de residencia palaciega. Por cualquiera de las cuatro puertas de acceso que hay en todas sus fachada se llega a un patio interior. Se trata de la Porta Aurea (puerta de oro), Porta Argenta (puerta de plata), Porta Ferrea (puerta de hierro) y Porta Aenea. En la parte norte se localizaban las dependencias del emperador. Muy cerca del palacio se localizan otros monumentos interesantes de Split, como el mausoleo de Diocleciano, que hoy es la Catedral de la ciudad, y varios templos.

La Catedral de San Duje

Otra de las visitas indiscutibles que hay que hacer cuando uno visita Split. Un gran templo católico que fue en sus orígenes el mausoleo del emperador Diocleciano. Aunque fue construido a principios del siglo IV d. C., no fue convertido en catedral hasta el siglo VIII, por lo que podría decirse que es la catedral más antigua del mundo, o al menos el edificio que la alberga. La Catedral de San Duje pertenece al conjunto histórico declarado Patrimonio de la Humanidad. Y no es para menos, ya que su arquitectura es realmente especial, con una curiosa mezcla que produce la combinación entre su apariencia romana y la estética propia de las iglesias católicas. Entre los muchos elementos arquitectónicos que destacan en el conjunto, lo hace especialmente el campanario de estilo románico-gótico desde el que se tienen unas estupendas vistas de toda la ciudad, así como del Adriático y de las islas más próximas a la costa. También resultan dignas de atención las puertas de madera de la catedral, en las que se tallaron escenas de la vida de Cristo.

Precio: entrada, 2,65 €. La subida a la torre cuesta 1,30 €.

El Museo Arqueológico de Split

Muy cerca de la parte más antigua de la ciudad (en la calle Zrinslo Frankopanska, 25) se localiza el Museo Arqueológico de Split, uno de los lugares culturales más importantes que no debemos dejar fuera de nuestro recorrido por la ciudad. No por nada es el museo más antiguo del país. Se fundó en el año 1820 para albergar la amplia colección de piezas arqueológicas que posee entre las que se cuentan desde objetos prehistóricos hasta piezas de los períodos griego y romano, pasando por objetos paleocristianos y de la Edad Media. Un legado histórico que había que preservar y dar a conocer, objetivos con los que nació este museo. De todos los tesoros que guarda el museo, la mayor parte proceden de la región de Dalmacia, en especial de la colonia romana de Salona. Además de muchas piezas de piedra, hay cerámica griega, objetos de hueso y metal, de cristal, así como una estupenda colección de monedas antiguas, muchas de la época medieval. Destaca la biblioteca del museo, especializada en arqueología e historia, y que reúne más de 30.000 libros.

Horario: de martes a viernes, de 9:00 a 14:00 h. Sábados y domingos, de 9:00 a 13:00 h.
Precio: entrada general, 2,65 €.  

La fortaleza de Klis

En las afueras de Split se localiza la fortaleza de Klis, del siglo VII, y que tiene a gala ser una de las más importantes de todo el país. Si bien en sus orígenes fue una fortaleza construida por la tribu dálmata de los ilirios, con el transcurrir del tiempo se convirtió en un palacio en el que residieron muchos reyes croatas, y después una fortaleza conquistada y reconquistada en numerosas ocasiones por su situación estratégica, en lo alto de una montaña y en un paso que delimita los montes de Mosor y Kozjak. La importancia defensiva de la fortaleza de Klis quedó patente especialmente durante la invasión otomana en el siglo XVI. Se cuenta que un capitán del ejército croata, Petar Kružić, defendió la fortaleza del asedio turco durante más de dos décadas. Sin embargo, los turcos terminaron por vencer y ocuparon la fortaleza en 1537 y durante un siglo, hasta 1669 cuando fue conquistada por la República de Venecia. En aquella época fue restaurada, antes de pasar a manos de los austriacos. Un pasado lleno de avatares históricos que confieren a la fortaleza de una rica historia. En la actualidad alberga un interesante museo con numerosos objetos históricos, entre los que destaca una gran colección de armas y armaduras. 

Horario: de 9:00 a 19:00 h.
Precio: entrada general, 1,50 €.

Conocer y disfrutar las playas de Split

El estupendo clima de Split y su entorno natural de costa son, además de sus riquezas arquitectónicas, otro de los alicientes turísticos de la ciudad. Una de las playas de Split es la de Bačvice, a la que se puede llegar caminando desde el centro de la ciudad. Allí encontraremos una gran cantidad de restaurantes y cafeterías para tomar un tentempié mientras disfrutamos de la playa. También podemos acercarnos a las playas de Kaštelet y de Kasjuni, así como a la playa de Bene, rodeada de pinares. En las playas de los alrededores de Split se pueden realizar numerosas actividades al aire libre, como la vela, por ejemplo. Existen muchas empresas que organizan excursiones para la práctica de este deporte náutico que tienen Split como punto de partida, así como lugares para alquilar un yate y todo el material necesario.  

La colina de Marjan

Al oeste de la ciudad, y a pocos kilómetros, se alza la colina de Marjan que es una de las zonas naturales de recreo más frecuentadas por turistas y residentes en Split. Se trata del escenario perfecto para la práctica del senderismo, con un montón de rutas muy especiales que atraviesan este paraje de belleza extraordinaria. También se pueden realizar excursiones en bicicleta. Es interesante admirar las vistas desde lo alto del pico de Marjan, y visitar las iglesias de San Nicolás, San Jerónimo y la de la Virgen de Belén.

La isla de Hvar

De entre todas las actividades y excursiones que se pueden realizar desde Split, destaca especialmente la de ir a conocer la isla de Hvar, situada frente a la costa dálmata. La belleza de sus calas, así como la vegetación de la isla, llena de lavanda y romero, le ha valido la calificación de “la Madeira del Adriático”. Allí descubriremos la ciudad de Hvar, pequeña pero mágica y especial. El trayecto en barco es ya una grata experiencia (el billete cuesta en torno a 5,50 €).  

El Parque Nacional de Krka

Croacia dispone de ocho parques naturales, de los cuales el de Krka es uno de los más hermosos. Se localiza a unos 100 km. de Split, y su visita es muy recomendable. Uno de los tesoros del parque son sus magníficas cataratas, que nos brindarán la oportunidad de refrescarnos si estamos en verano y el tiempo lo permite. Merece la pena acercarse a conocer el monasterio de la isla Visovac.

Excursión a la isla de Brac

Otra de las más de 50 islas que posee Croacia es la de Brac, bastante cerca de la costa de Split. Un lugar mágico que merece una visita, aunque sólo sea por disfrutar de sus maravillosas playas de arena dorada y del azul intenso del mar. Una de las más famosas es la playa de Zlatni Rat. Existen varias empresas con líneas regulares de ferry que unen Split con esta maravillosa isla. El trayecto duran alrededor de 45 minutos, y el billete cuesta unos 10 €).  

Redactor :

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Cifras

Código del país :
HR
Código postal :
21000
Latitud :
43.50251
Longitud :
16.44185
Huso horario :
Europe/Zagreb
Universal Time :
UTC+1
Horario de verano :
Y

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¿Cómo llegar?

- Por carretera: Split está bien comunicada por carretera con el resto de las ciudades croatas. La autopista A-1 llega hasta Zagreb, y la Ruta 8 recorre toda la costa dálmata, desde Dubrovnik hasta Zadar, pasando por Split.

- En avión: el Aeropuerto de Split, uno de los más importantes del país, se localiza a 25 km. de la ciudad, y recibe vuelos procedentes de la mayoría de capitales europeas, cuya frecuencia se intensifica durante la temporada de verano. Para llegar a la ciudad desde el aeropuerto, se puede tomar el autobús (el billete cuesta alrededor de 4 €). También es posible coger un taxi, aunque es una opción mucho más cara (el trayecto puede costar unos 33 €).  

- En autobús: existen líneas regulares de autobús a las ciudades croatas de Zagreb, Dubrovnik, Zadar, Sibenik, etc. También se puede viajar en autobús desde Split a  países como Bosnia Herzegovina (Mostar y Sarajevo), Serbia (Belgrado), Italia (Trieste), Austria y Alemania. También hay autobuses directos a Budapest, en Hungría.  

- En tren: Split cuenta con una pequeña estación de tren en el mismo centro urbano, aunque viajar en tren no es una opción muy habitual, ya que suele ser más rápido y práctico viajar en autobús. En cualquier caso, hay trenes entre Split y Zagreb, y otras ciudades croatas.  

- En barco: viajar en ferry es una buena idea para moverse por las ciudades costeras del Adriático, así como para llegar hasta Italia, por ejemplo a Ancona y Pescara. De hecho, Split es un enclave principal en las rutas en barco por la costa de Dalmacia central.  

- Transporte público: el medio de transporte más utilizado en Split es la red de autobuses urbanos que funciona de forma eficiente (el precio del billete sencillo es de 1,45 €). En cualquier caso, lo mejor para visitar el centro histórico de la ciudad es hacerlo a pie, recorriendo sin prisa sus calles y plazas. Alquilar una bicicleta es también una buena alternativa, sobre todo si queremos explorar los alrededores. Los alquileres rondan los 2 € por hora. El ferry es otro medio de transporte bastante utilizado en Split para viajar a las islas croatas cercanas: Brac, Hvar, Vis, etc.

El transporte en Split

Aeropuerto internacional
Split ~12 km