Localidad de Esbjerg (Danmark)

dinamarca

Presentación

Con poco más de 70.000 personas, Esbjerg es la ciudad más poblada de la península de Jutlandia y la quinta mayor de Dinamarca. Hace sólo unos 150 años era un pequeño pueblo conformado por varias granjas, y fue un infortunio lo que cambió el destino de Esbjerg tan rápidamente. En 1864 Dinamarca perdió la Segunda Guerra de Schleswig (o Guerra de los Ducados) ante Alemania, y esa pérdida le costó al país una parte importante de territorio. Entre otras ciudades, el puerto de Altona cayó en manos alemanas, y de repente Dinamarca no tenía ningún puerto desarrollado en el Mar del Norte. Dejar las cosas como estaban hubiera supuesto una catástrofe económica enorme y el gobierno tuvo que encontrar una alternativa a Altona, y rápido. Esbjerg respondió a la llamada.
El puerto fue inaugurado en 1874, el mismo año le siguió una vía férrea y con el paso del tiempo el antiguo pueblo se transformó en una ciudad industrial relativamente grande.

La localidad de Esbjerg pertenece (de mayor a menor) a la isla Danmark, a la región Syddanmark y al municipio Esbjerg.

La localidad de Esbjerg cubre 742,5 km², tiene 71.579 habitantes (censo 2012) y una densidad de 96,40 habitantes por km². La altitud media es de 11 m.
El actual alcade de Esbjerg es Johnny Søtrup.
El nombre francés de la localidad es Esbjerg, el nombre inglés de la localidad es Esbjerg, el nombre español es Esbjerg.
La localidad de Esbjerg fue fundada en 1868.

Visitas destacadas

Dedicados a la industria central

Sin importar qué tema traten los otros museos de Esbjerg, el Museo Marítimo y de Pesca debería considerarse el más importante de la ciudad; simplemente porque está dedicado a una industria que determinó la identidad de Esbjerg. Dicho esto, el museo merece atención y reconocimiento por derecho propio: como una historia de éxito casi ejemplar.
El proceso de crear un museo fue lento y meticuloso. Fue concebido en la mente de un periodista en 1941, y hasta 1962 no se formó el comité de planificación. Le siguieron los artefactos, entonces se construyó un edificio para esa finalidad concreta. Como centro privado, el museo tuvo que empezar poco a poco: cuando abrió al público en 1968 sólo había una exposición de pesca y un acuario de agua salada. Se tardó 9 años en añadir un acuario marino, y más de 13 años en inaugurar una exposición de exteriores. Hacia 1994 el museo había crecido lo bastante para permitirse una unidad de investigación. En 2000, el crecimiento estable y casi inexorable resultó en un nuevo Centro de Estudios Regionales y Marítimos respaldado por la Universidad de Dinamarca Meridional. Incluso antes de eso, en 1999, el museo se trasladó a un edificio de cinco plantas. ¡Tras casi más de 40 años de existencia el museo había sido visitado por seis millones de personas! El Museo Marítimo de Esbjerg se ha convertido en un himno a la visión humana y al atrevimiento comercial.

Con la cabeza bien alta

El Museo Marítimo y de Pesca es probablemente el más famoso de Esbjerg, pero irónicamente todas las atracciones pueden ser ignoradas por alguien que no sepa nada sobre ellas. En un principio la torre se construyó supuestamente por motivos meramente prácticos: para proporcionar agua corriente a la creciente población de un municipio creado desde cero (Esbjerg se convirtió oficialmente en ciudad en 1894). El arquitecto, C.H. Clausen, también fue famoso por combinar el aspecto de sus edificios con su finalidad; aunque en este caso en concreto se inspiró en el Nassauer Haus de Nuremberg. Como resultado, Esbjerg recibió un atractivo edificio gótico de ladrillos rojos con cuatro torres decorativas y una plataforma de observación. Muy pronto la torre perdió la mayoría de sus funciones prácticas (desde 1902 ya no se utilizó para bombear agua, sino sólo para almacenarla), y desde ese momento se ha ido transformando gradualmente en lo que su arquitecto probablemente había pretendido que fuera (al menos, subconcientemente). Es decir, se convirtió en un punto de referencia para Esbjerg y en parte del museo de Esbjerg. La torre proporciona vistas asombrosas de toda la ciudad y una exposición única dedicada a las torres de agua de Europa.

Encuentra y saluda

Tener unas vistas asombrosas es una ventana práctica, y muy obvia, asociada a los edificios altos, pero no es su único valor. De manera igualmente importante, atrae la atención de todos ya que suele hacer que los paseantes miren hacia arriba. Al llegar a Esbjerg, uno no puede evitar ver la torre de agua pero es incluso menos fácil perderse el monumento "Hombre encuentra el mar" antes mencionado. Esta estructura de 9 metros de altura tiene mucho en común con todo lo descrito hasta ahora. En cuanto a su ubicación, está justo frente al Museo Marítimo. Igual que la torre de agua, es un punto destacado de Esbjerg; y uno más famoso y evidente. Por último, su construcción también fue propiciada (aunque indirectamente) por el rápido crecimiento de la ciudad a final del siglo XIX ya que debía conmemorar un centenario del municipio en 1994. La ocasión se consideró lo bastante importante para garantizar una financiación suficiente proveniente de una diversidad de fuentes (como el propio municipio, un fondo artístico y patrocinadores privados). Ahora los cuatro hombres sentados fundiéndose con el horizonte son lo primero y lo último que ven los visitantes de la ciudad al llegar o irse de Esbjerg por mar. Podría haber sido diferente porque el escultor, Svend Viig Hansen, inicialmente quería una ubicación distinta para su creación.

En el centro de atención

Esbjerg parece tener una relación especial con las alturas, ya que muchas de las atracciones están elevadas sobre el terreno. No sólo afecta a los monumentos esparcidos por toda la ciudad que son los puntos destacados de la ciudad, sino que esas obras de arte, sean escultura o arquitectura, se encuentran en el mismo corazón de Esbjerg. El mismo centro de la plaza principal está decorado con una estatua ecuestre de bronce de Cristián IX, conocido como el fundador de Esbjerg. Fue decisión suya confiar al pequeño pueblo el crucial papel en la economía nacional, y en 1899 los ciudadanos repararon la confianza encargando una estatua para honrar al rey y conmemorar su decisión. La gratitud y el respeto son los temas centrales de la obra creada por Ludvig Brandstrup; cada una está resaltada por su correspondiente inscripción en la base de la estatua. La primera dice: "En honor al fundador de la ciudad, los ciudadanos de Esbjerg levantaron este monumento", mientras que la segunda reitera el propio lema del rey: "Con Dios por el honor y la justicia".
Incluso en el antiguo Tribunal, que se encuentra en la misma plaza, pese a que ahí se lidia con asuntos terrenales, se alza hacia el cielo en al menos un aspecto: una de sus torres es bastante alta.

Rebatiendo a Lonely Planet

Teniendo en cuenta lo anterior, es bastante sorprendente que "Lonely Planet" la reputada editorial de guías de viaje, destacara que "nadie viene a Esbjerg de vacaciones, de hecho, igual que con muchos puertos industriales, la mayoría de visitantes pasan de largo lo más rápido que puedan". Para ser una ciudad supuestamente no turística y puramente industrial, parece tener bastantes cosas que ver: bastantes y de sobra. Eso incluye también atracciones más tradicionales: como iglesias, museos, salas de conciertos y teatro o instalaciones deportivas. Los interesados en, por así decirlo, el aroma local, pueden verse tentados ante todo por el museo de Esbjerg (ya mencionado en relación con la torre de agua). El museo tiene sólo tres exposiciones permanentes importantes, pero todas cubren ampliamente el tema que tratan. La exposición menos habitual, y aun así con una sólida conexión local, está dedicada al ámbar que durante siglos ha formado parte de la economía marítima de Jutlandia. La exposición prehistórica excava aún más hondo zambulléndose hasta la Edad de Hierro. Su reconstrucción de una granja del periodo en cuestión refleja una gran tradición escandinava de museos al aire libre que ha ganado popularidad durante décadas recientes. La última exposición permanente trata a Esbjerg como ciudad; es decir, desde finales del siglo XIX en adelante.

Un concepto de "parque nacional"

Quizá como humanidad hayamos entrado en la fase de "pueblo mundial" pero los países y regiones se siguen desarrollando individualmente a su manera. Dinamarca, junto con otros países escandinavos, fue el primero en desarrollar el concepto de "museo al aire libre". Por otro lado, se quedó bastante por detrás en un concepto igualmente fascinante: el de los parques nacionales.
El país comenzó a recuperar terreno en 2008, cuando se inauguró oficialmente el primer parque nacional en Thy. El parque del mar de Frisia cerca de Esbjerg fue creado el 16 de octubre de 2010, como el tercer parque nacional y el más grande de Dinamarca cubriendo hasta 146.600 Ha.

Inmerso en la naturaleza

Es probable que cualquier descripción del parque nacional del mar de Frisia suene como si hubiera salido de un libro del estilo "Regreso al Paraíso". Antes que nada, es un paraíso de observación de aves, ya que entre 10 y 12 millones de aves cruzan la zona durante su migración anual. Pasan un tiempo allí, también porque desde el punto de vista de los pájaros el mar de Frisia es una despensa colosal.
Cuando una enorme bandada de pájaros, como por ejemplo, estorninos, se instala para pasar la noche, crean un efecto de "sol negro" inolvidable. Sólo por experimentar eso, la visita vale la pena. Y para quienes no estén interesados en los pájaros, también hay focas.

¡Oh, ciervos!

Naturalmente, no todos los parques de Esbjerg son tan importantes como el mar de Frisia, que está en la misma lista de Zonas Marinas Particularmente Sensibles que fenómenos tan famosos en todo el mundo como la Gran Barrera de Coral de Australia y las islas Galápagos cerca de Ecuador. Dicho esto, cada parque tiene mucho que ofrecer y se puede disfrutar a su manera. Por ejemplo, los niños (y también muchos adultos) sin duda apreciarán la oportunidad de acercarse mucho a los ciervos en un recinto especial dentro de un bosque cercano. Como dicen, una imagen vale más que mil palabras: y la foto de una niñita acariciando a un bonito ciervo lo dice todo.

Parques de todo tipo

Ni siquiera hace falta salir de la ciudad para ir a un parque ya que en Esbjerg prácticamente hay por todas partes: y ofrecen de todo. Los amantes del arte podrán asistir a conciertos gratuitos en el Parque de la Ciudad ubicado en el mismo centro de Esbjerg; o podrán disfrutar de las esculturas de Henry Heerup en un pequeño jardín con el nombre del escultor junto a la plaza de la ciudad. Quienes sientan fascinación por las flores podrán ir a Tjaereborg, donde podrán disfrutar de la visión de 850 rosas de 350 clases diferentes. En un parque adecuadamente llamado "Olsens Paradis" se puede encontrar un tipo de jardín japonés donde se entrelazan el arte y la naturaleza.

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Cifras

Código del país :
DK
Código postal :
6700
Latitud :
55.46727
Longitud :
8.44908
Huso horario :
Europe/Copenhagen
Universal Time :
UTC+1
Horario de verano :
Y

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¿Cómo llegar?

Como pueblo pequeño, Esbjerg se encontraba lejos de grandes ciudades, y convertirse en una gran ciudad no le ayudó a cambiar ese hecho en concreto. Los principales centros de Dinamarca siguen estando a una distancia importante de la costa suroeste donde se encuentra Esbjerg, y se tarda un tiempo en llegar a cualquiera de ellas. La más cercana es Kolding, que ya está a 71 kilómetros. Aarhus está a más del doble de distancia, y la capital del país, Copenhague, está casi a 300 kilómetros al noreste. Por eso, es mucho más fácil llegar a Esbjerg desde ciudades danesas más pequeñas e incluso desde el extranjero. Por ejemplo, hay vuelos directos a la ciudad sólo desde Aberdeen en Escocia y Bergen-Stavanger en Noruega. Los viajeros que lleguen por aire desde otros destinos tendrán que ir a Billund, que se encuentra a una hora en coche desde Esbjerg. También es fácil llegar al destino en cuestión en ferry desde Harwich en Inglaterra. En Jutlandia también hay conexiones ferroviarias rápidas y sencillas a Fredericia y Varde, pero en otros casos habrá que confiar en trenes expresos y autobuses para llegar a Esbjerg desde el resto del país. La forma más fácil de desplazarse por la ciudad es simplemente caminar, ya que son distancias bastante pequeñas.

El transporte en Esbjerg

Aeropuerto internacional
Esbjerg ~9 km

Localidad de Esbjerg (Danmark)

dinamarca

Presentación

Con poco más de 70.000 personas, Esbjerg es la ciudad más poblada de la península de Jutlandia y la quinta mayor de Dinamarca. Hace sólo unos 150 años era un pequeño pueblo conformado por varias granjas, y fue un infortunio lo que cambió el destino de Esbjerg tan rápidamente. En 1864 Dinamarca perdió la Segunda Guerra de Schleswig (o Guerra de los Ducados) ante Alemania, y esa pérdida le costó al país una parte importante de territorio. Entre otras ciudades, el puerto de Altona cayó en manos alemanas, y de repente Dinamarca no tenía ningún puerto desarrollado en el Mar del Norte. Dejar las cosas como estaban hubiera supuesto una catástrofe económica enorme y el gobierno tuvo que encontrar una alternativa a Altona, y rápido. Esbjerg respondió a la llamada.
El puerto fue inaugurado en 1874, el mismo año le siguió una vía férrea y con el paso del tiempo el antiguo pueblo se transformó en una ciudad industrial relativamente grande.

La localidad de Esbjerg pertenece (de mayor a menor) a la isla Danmark, a la región Syddanmark y al municipio Esbjerg.

La localidad de Esbjerg cubre 742,5 km², tiene 71.579 habitantes (censo 2012) y una densidad de 96,40 habitantes por km². La altitud media es de 11 m.
El actual alcade de Esbjerg es Johnny Søtrup.
El nombre francés de la localidad es Esbjerg, el nombre inglés de la localidad es Esbjerg, el nombre español es Esbjerg.
La localidad de Esbjerg fue fundada en 1868.

Visitas destacadas

Dedicados a la industria central

Sin importar qué tema traten los otros museos de Esbjerg, el Museo Marítimo y de Pesca debería considerarse el más importante de la ciudad; simplemente porque está dedicado a una industria que determinó la identidad de Esbjerg. Dicho esto, el museo merece atención y reconocimiento por derecho propio: como una historia de éxito casi ejemplar.
El proceso de crear un museo fue lento y meticuloso. Fue concebido en la mente de un periodista en 1941, y hasta 1962 no se formó el comité de planificación. Le siguieron los artefactos, entonces se construyó un edificio para esa finalidad concreta. Como centro privado, el museo tuvo que empezar poco a poco: cuando abrió al público en 1968 sólo había una exposición de pesca y un acuario de agua salada. Se tardó 9 años en añadir un acuario marino, y más de 13 años en inaugurar una exposición de exteriores. Hacia 1994 el museo había crecido lo bastante para permitirse una unidad de investigación. En 2000, el crecimiento estable y casi inexorable resultó en un nuevo Centro de Estudios Regionales y Marítimos respaldado por la Universidad de Dinamarca Meridional. Incluso antes de eso, en 1999, el museo se trasladó a un edificio de cinco plantas. ¡Tras casi más de 40 años de existencia el museo había sido visitado por seis millones de personas! El Museo Marítimo de Esbjerg se ha convertido en un himno a la visión humana y al atrevimiento comercial.

Con la cabeza bien alta

El Museo Marítimo y de Pesca es probablemente el más famoso de Esbjerg, pero irónicamente todas las atracciones pueden ser ignoradas por alguien que no sepa nada sobre ellas. En un principio la torre se construyó supuestamente por motivos meramente prácticos: para proporcionar agua corriente a la creciente población de un municipio creado desde cero (Esbjerg se convirtió oficialmente en ciudad en 1894). El arquitecto, C.H. Clausen, también fue famoso por combinar el aspecto de sus edificios con su finalidad; aunque en este caso en concreto se inspiró en el Nassauer Haus de Nuremberg. Como resultado, Esbjerg recibió un atractivo edificio gótico de ladrillos rojos con cuatro torres decorativas y una plataforma de observación. Muy pronto la torre perdió la mayoría de sus funciones prácticas (desde 1902 ya no se utilizó para bombear agua, sino sólo para almacenarla), y desde ese momento se ha ido transformando gradualmente en lo que su arquitecto probablemente había pretendido que fuera (al menos, subconcientemente). Es decir, se convirtió en un punto de referencia para Esbjerg y en parte del museo de Esbjerg. La torre proporciona vistas asombrosas de toda la ciudad y una exposición única dedicada a las torres de agua de Europa.

Encuentra y saluda

Tener unas vistas asombrosas es una ventana práctica, y muy obvia, asociada a los edificios altos, pero no es su único valor. De manera igualmente importante, atrae la atención de todos ya que suele hacer que los paseantes miren hacia arriba. Al llegar a Esbjerg, uno no puede evitar ver la torre de agua pero es incluso menos fácil perderse el monumento "Hombre encuentra el mar" antes mencionado. Esta estructura de 9 metros de altura tiene mucho en común con todo lo descrito hasta ahora. En cuanto a su ubicación, está justo frente al Museo Marítimo. Igual que la torre de agua, es un punto destacado de Esbjerg; y uno más famoso y evidente. Por último, su construcción también fue propiciada (aunque indirectamente) por el rápido crecimiento de la ciudad a final del siglo XIX ya que debía conmemorar un centenario del municipio en 1994. La ocasión se consideró lo bastante importante para garantizar una financiación suficiente proveniente de una diversidad de fuentes (como el propio municipio, un fondo artístico y patrocinadores privados). Ahora los cuatro hombres sentados fundiéndose con el horizonte son lo primero y lo último que ven los visitantes de la ciudad al llegar o irse de Esbjerg por mar. Podría haber sido diferente porque el escultor, Svend Viig Hansen, inicialmente quería una ubicación distinta para su creación.

En el centro de atención

Esbjerg parece tener una relación especial con las alturas, ya que muchas de las atracciones están elevadas sobre el terreno. No sólo afecta a los monumentos esparcidos por toda la ciudad que son los puntos destacados de la ciudad, sino que esas obras de arte, sean escultura o arquitectura, se encuentran en el mismo corazón de Esbjerg. El mismo centro de la plaza principal está decorado con una estatua ecuestre de bronce de Cristián IX, conocido como el fundador de Esbjerg. Fue decisión suya confiar al pequeño pueblo el crucial papel en la economía nacional, y en 1899 los ciudadanos repararon la confianza encargando una estatua para honrar al rey y conmemorar su decisión. La gratitud y el respeto son los temas centrales de la obra creada por Ludvig Brandstrup; cada una está resaltada por su correspondiente inscripción en la base de la estatua. La primera dice: "En honor al fundador de la ciudad, los ciudadanos de Esbjerg levantaron este monumento", mientras que la segunda reitera el propio lema del rey: "Con Dios por el honor y la justicia".
Incluso en el antiguo Tribunal, que se encuentra en la misma plaza, pese a que ahí se lidia con asuntos terrenales, se alza hacia el cielo en al menos un aspecto: una de sus torres es bastante alta.

Rebatiendo a Lonely Planet

Teniendo en cuenta lo anterior, es bastante sorprendente que "Lonely Planet" la reputada editorial de guías de viaje, destacara que "nadie viene a Esbjerg de vacaciones, de hecho, igual que con muchos puertos industriales, la mayoría de visitantes pasan de largo lo más rápido que puedan". Para ser una ciudad supuestamente no turística y puramente industrial, parece tener bastantes cosas que ver: bastantes y de sobra. Eso incluye también atracciones más tradicionales: como iglesias, museos, salas de conciertos y teatro o instalaciones deportivas. Los interesados en, por así decirlo, el aroma local, pueden verse tentados ante todo por el museo de Esbjerg (ya mencionado en relación con la torre de agua). El museo tiene sólo tres exposiciones permanentes importantes, pero todas cubren ampliamente el tema que tratan. La exposición menos habitual, y aun así con una sólida conexión local, está dedicada al ámbar que durante siglos ha formado parte de la economía marítima de Jutlandia. La exposición prehistórica excava aún más hondo zambulléndose hasta la Edad de Hierro. Su reconstrucción de una granja del periodo en cuestión refleja una gran tradición escandinava de museos al aire libre que ha ganado popularidad durante décadas recientes. La última exposición permanente trata a Esbjerg como ciudad; es decir, desde finales del siglo XIX en adelante.

Un concepto de "parque nacional"

Quizá como humanidad hayamos entrado en la fase de "pueblo mundial" pero los países y regiones se siguen desarrollando individualmente a su manera. Dinamarca, junto con otros países escandinavos, fue el primero en desarrollar el concepto de "museo al aire libre". Por otro lado, se quedó bastante por detrás en un concepto igualmente fascinante: el de los parques nacionales.
El país comenzó a recuperar terreno en 2008, cuando se inauguró oficialmente el primer parque nacional en Thy. El parque del mar de Frisia cerca de Esbjerg fue creado el 16 de octubre de 2010, como el tercer parque nacional y el más grande de Dinamarca cubriendo hasta 146.600 Ha.

Inmerso en la naturaleza

Es probable que cualquier descripción del parque nacional del mar de Frisia suene como si hubiera salido de un libro del estilo "Regreso al Paraíso". Antes que nada, es un paraíso de observación de aves, ya que entre 10 y 12 millones de aves cruzan la zona durante su migración anual. Pasan un tiempo allí, también porque desde el punto de vista de los pájaros el mar de Frisia es una despensa colosal.
Cuando una enorme bandada de pájaros, como por ejemplo, estorninos, se instala para pasar la noche, crean un efecto de "sol negro" inolvidable. Sólo por experimentar eso, la visita vale la pena. Y para quienes no estén interesados en los pájaros, también hay focas.

¡Oh, ciervos!

Naturalmente, no todos los parques de Esbjerg son tan importantes como el mar de Frisia, que está en la misma lista de Zonas Marinas Particularmente Sensibles que fenómenos tan famosos en todo el mundo como la Gran Barrera de Coral de Australia y las islas Galápagos cerca de Ecuador. Dicho esto, cada parque tiene mucho que ofrecer y se puede disfrutar a su manera. Por ejemplo, los niños (y también muchos adultos) sin duda apreciarán la oportunidad de acercarse mucho a los ciervos en un recinto especial dentro de un bosque cercano. Como dicen, una imagen vale más que mil palabras: y la foto de una niñita acariciando a un bonito ciervo lo dice todo.

Parques de todo tipo

Ni siquiera hace falta salir de la ciudad para ir a un parque ya que en Esbjerg prácticamente hay por todas partes: y ofrecen de todo. Los amantes del arte podrán asistir a conciertos gratuitos en el Parque de la Ciudad ubicado en el mismo centro de Esbjerg; o podrán disfrutar de las esculturas de Henry Heerup en un pequeño jardín con el nombre del escultor junto a la plaza de la ciudad. Quienes sientan fascinación por las flores podrán ir a Tjaereborg, donde podrán disfrutar de la visión de 850 rosas de 350 clases diferentes. En un parque adecuadamente llamado "Olsens Paradis" se puede encontrar un tipo de jardín japonés donde se entrelazan el arte y la naturaleza.

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Cifras

Código del país :
DK
Código postal :
6700
Latitud :
55.46727
Longitud :
8.44908
Huso horario :
Europe/Copenhagen
Universal Time :
UTC+1
Horario de verano :
Y

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¿Cómo llegar?

Como pueblo pequeño, Esbjerg se encontraba lejos de grandes ciudades, y convertirse en una gran ciudad no le ayudó a cambiar ese hecho en concreto. Los principales centros de Dinamarca siguen estando a una distancia importante de la costa suroeste donde se encuentra Esbjerg, y se tarda un tiempo en llegar a cualquiera de ellas. La más cercana es Kolding, que ya está a 71 kilómetros. Aarhus está a más del doble de distancia, y la capital del país, Copenhague, está casi a 300 kilómetros al noreste. Por eso, es mucho más fácil llegar a Esbjerg desde ciudades danesas más pequeñas e incluso desde el extranjero. Por ejemplo, hay vuelos directos a la ciudad sólo desde Aberdeen en Escocia y Bergen-Stavanger en Noruega. Los viajeros que lleguen por aire desde otros destinos tendrán que ir a Billund, que se encuentra a una hora en coche desde Esbjerg. También es fácil llegar al destino en cuestión en ferry desde Harwich en Inglaterra. En Jutlandia también hay conexiones ferroviarias rápidas y sencillas a Fredericia y Varde, pero en otros casos habrá que confiar en trenes expresos y autobuses para llegar a Esbjerg desde el resto del país. La forma más fácil de desplazarse por la ciudad es simplemente caminar, ya que son distancias bastante pequeñas.

El transporte en Esbjerg

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